domingo, 11 de mayo de 2025

Eres hijo del skate cuidémonos juntos

El skate, por sí solo, podría ser el deporte perfecto: lleno de miedos por vencer, aprender más de ti, explorar los límites de tu cuerpo y de tu mente. Pero el día de hoy te traigo una sección de la que quizás no muchos quieran hablarte: algo que parece sumamente común hoy en día y que es difícil de abordar, incluso para los padres. No busco marearte con un sermón sin sentido. Las drogas, como toda la cultura urbana que existe en este mundo —y como muchas otras actividades— pueden aparecer en tu camino sin que lo desees, sin ser un requisito. Se nos presentan como si fueran parte de un nuevo mundo, de una nueva experiencia.

Cuando estás en el skate, muchos buscamos salir de nuestra zona de confort, encontrar una forma sana de ser nosotros mismos divirtiéndonos, porque a veces el mundo a tu alrededor puede tornarse oscuro. Y escucha: oscuridad no siempre quiere decir algo malo. A veces, la oscuridad puede ser lo más hermoso, y solo deseas salir a patinar y olvidarte de todo por un instante.

Las drogas son hoy en día productos tan comunes de adquirir, con una base de información tan grande para aprender a usarlas, que asusta saber el conocimiento que existe para que aprendas a hacerlo. Sin embargo, nuestra curiosidad como adolescentes está en ese punto máximo en el que buscamos conocer, saber, probar y salir de nuestra zona de confort.

A veces puedes llegar ahí por tus amigos, por una fiesta, o a veces tú mismo lo buscas por problemas familiares o por un corazón roto. Pero lee bien esto: lo que pase cuando eso entre en tu cuerpo no será culpa de nadie. No le causará problemas al mundo que te lastimó. Te dañarás a ti mismo, o a veces, sin darnos cuenta, dañaremos a la gente a nuestro alrededor. Creerás tener el control, pero no. Las drogas —como hoy los dispositivos o el internet— se vuelven tan adictivas que, cuando estás ahí, ni siquiera te das cuenta de que ya llegaste al fondo. Destruyen lentamente tu mente, haciéndote menos receptivo a tu día a día, a tus emociones, hasta que el dolor, hasta que tu cuerpo, deje de sí mismo y pida que pares… pero no con palabras. Y lo notarás.

Y ojalá todo fuera eso: herirte a ti mismo, lastimarte solo a ti. Pero no. Mucha gente que se droga no se da cuenta de que lastima a otros sin desearlo. Y si tu mente piensa en esta idea o ya estás ahí, piensa en tu madre, en tu padre o en esas personas que sabes que te aman, que te quieren y jamás desearían que algo malo te ocurriera.

Y no solo hablo de esas drogas. El alcohol puede hacerte más daño que solo al organismo: dañarás a la gente que le importas. Y si sientes que no le importas a nadie —porque a veces tenemos ese pensamiento tan inmaduro, tan cruel con nosotros—, recuerda que no es verdad. Ni el mismísimo Lucifer, a quien todos menosprecian, está solo. Tiene un Padre, Dios, que lo adora como a todas sus creaciones. Lucifer te ama sin importar qué tan pecador eres. El mundo te ama porque lo habitas. Cuídalo con la misma dedicación con la que cuidarías a alguien por amor, a tu familia.

Y si eso no es suficiente: ámate a ti mismo, porque eres suficiente, eres increíble. Así como tú, yo pude llegar a esperar que alguien lo dijera, y no lo escuchamos seguido —o no lo escuchamos nunca—: estamos orgullosos de ti y vas increíble. No te hace falta nada, y lo que hace falta llegará en el momento indicado, aunque suene difícil de creer.
No te hacen falta drogas ni alcohol para ser feliz. Puede ser un gusto, y un gusto de vez en cuando no es malo, pero no es una necesidad. No dañes a la gente que te quiere. No dañes tu cuerpo. Tú puedes. Eres un hijo del skate. Todos somos curiosos y está bien. Necesitas explorar para encontrar tu camino. Busca tu camino. Te daré consejos si deseas uno. Comenta si necesitas algo más. Tú puedes, amigo, amiga. Vamos para arriba y llega más alto que las mismas nubes.

Leer libros, leer blogs, por ejemplo, escuchar música. Créeme, hasta algo que la mayoría ama: la danza. Hay una inmensidad de actividades para que tu mente se mantenga ocupada, y cuando te des cuenta, descubrirás que tú, incluso si no tienes a nadie cerca, incluso si sentías que nadie te comprendía, aprenderás a ser autosuficiente. Aprenderás a ser alguien excepcional por ti mismo. Serás increíble para ti y para los que te rodean.






Gracias por leerme hasta este punto, y no lo olvides: eres hijo del skate.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Marcas de skate

El skate tiene una inmensa gama de marcas de skate de sus raices en estados unidos hasta marcas que nuestro mexico a creado todas con madera...